En el otro extremo del país, Ekei Inafune, un médico repudiado por aplicar las artes aprendidas entre los bárbaros llegados de Occidente, se ve implicado en una conjura urdida a la sombra de los clanes más poderosos del país. Una conspiración capaz de acabar con el frágil periodo de calma que da comienzo.
Una novela cruda y bella, cargada de matices, que nos hace viajar a través de un Japón devastado por más de dos siglos de guerra, entre cuyas cenizas, sin embargo, florecen los más hermosos cerezos.(ENE/26)
NOTA: Siempre comento lo que me atraen estos libros que se desarrollan en sitios muy desconocidos, en épocas igual de desconocidas y con unos personajes muy míticos pero de los que sabemos muy poco. Pues esos tres ingredientes tiene este libro que me atrajo sobre todo por la parte histórica que desarrollaba. Luego su lectura se me ha hecho un poco farragosilla y a veces excesivamente premiosa, pero sin llegar a aburrir ( y eso que es un buen tomo...). Como vas viendo el devenir de todo, imaginas el final, pero, a lo dicho, eso no le quita puntos. Pero, ojo!, sin llegar a entusiasmar. Mi nota...7,5.


