El cuerpo de un jesuita aparece asesinado en La Mina, uno de los barrios más conflictivos de Barcelona. Dedicado a la rehabilitación moral de jóvenes con problemas, su muerte provoca una inmediata conmoción. La inspectora Petra Delicado y el subinspector Fermín Garzón, a cargo del caso, pronto descubren un detalle tan inesperado como inquietante: los resultados de la autopsia muestran que el sacerdote era alcohólico.
Las primeras sospechas apuntan a algunos de los muchachos que frecuentaban el centro parroquial, pero la investigación se adentra enseguida en un territorio oscuro y lleno de contradicciones. Cada nueva pista abre interrogantes más difíciles de responder.
Mientras intenta desentrañar uno de los casos más complejos de su carrera, Petra atraviesa además un momento personal devastador, la reciente muerte de su marido, y Garzón tratará de sostenerla como amigo y compañero. Pero ambos olvidarán sus cuitas para poder lidiar con una investigación tan ardua como angustiosa. (SEP/26)
NOTA: Hacía mucho que no se editaba un título de la serie de Petra Delicado. Y nos ha premiado la autora con éste que, será porque hacía tiempo que no los disfrutábamos, pero que han hecho las delicias en la lectura de las conversaciones eternas de la inspectora y el subinspector Fermín Garzón. Los unos diálogos llenos de sentido del humor, de sentido común y de reflexiones más serias cuando la circunstancia lo requiere. Así como el último me pareció más flojillo , éste ha cogido impulso y esa relación me ha encantado. El desenlace pasa a un segundo plano, para mí, y no siendo lo mejor no le quita ni una mijita de interés al libro. Buena noche, como siempre...8,75





