Se acerca la Navidad en Estocolmo y la ciudad se llena de luces. Pero algo siniestro está a punto de suceder: al mismo tiempo que un miembro del ministerio sueco está siendo amenazado de una forma macabra, una pila de huesos de aspecto misterioso es hallada en las vías de metro abandonado de la ciudad, y todo apunta a que pertenecen a un importante financiero.
La investigadora Mina Dabiri y sus compañeros del departamento de Homicidios, todavía en shock tras los trágicos acontecimientos del verano pasado, se verán puestos a prueba de nuevo. Cuando las pistas empiezan a escasear, Mina decide recurrir al mentalista Vincent Walder. Él, a su vez, lucha incansablemente contra sus propios demonios. ¿Qué o quiénes se esconden en los túneles en las profundidades de Estocolmo? Y, lo más importante, ¿con qué motivo? (MAY/24)
NOTA: Me comenta mi mujer que éste es el último de una trilogía donde los protagonistas son el mentalista y la inspectora, pero yo no había leído ninguno de ellos. Así que me ha resultado entretenido, bien tejida la trama y con un final muy del estilo "Lackberg": con mucho giro al final y sin que sospeches quién está en el lado de los malos. Hay dos historias que podrían considerarse paralelas y parecidas y que no sé si aportan mucho a la trama general pero lo que si hacen es liar bastante al lector... A pesar de ello y por todo lo dicho antes la nota buena...8,5.
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